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Sitio dedicado a los estudiantes,profesores de Educacion fisica,Preparadores fisicos,profesionales de kinesiologia y afines para brindar una correcta informacion acerca temas relacionados con la kinesiologia y entrenamiento deportivo

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HAEDO, BS.AS, Argentina
LICENCIADO EN KINESIOLOGIA Y FISIATRIA. PROFESOR NACIONAL DE EDUCACION FISICA. ENTRENADOR DE ALTO RENDIMIENTO DEPORTIVO. Actualmente:Preparador Fisico y kinesiologo del Club Atletico River Plate. Para asesoramiento y consultas o prestacion de mis servicios conectate via mail.javiercili@yahoo.com.ar

sábado, 28 de mayo de 2011

El entrenamiento visual en los deportistas: principios y fases

Una vez que se conoce la importancia de las habilidades visuales para el rendimiento del deportista la pregunta que surge es ¿son entrenables estas habilidades?. Según diversos estudios (Plou y García 1989, Seiderman y Schneder 1985, Fradua 1993) la respuesta es positiva. El entrenamiento de las habilidades visuales se basa en unos principios que son parecidos a los del entrenamiento deportivo. Principios del entrenamiento visual a) Principio de participación activa y consciente del entrenamiento visual El deportista en todo momento debe ser consciente de los objetivos que se están buscando con los medios de entrenamiento. b) Principio del desarrollo multilateral Este principio dice que debemos realizar una primera etapa (en todo entrenamiento visual que empecemos) de desarrollo general de todas las habilidades, para luego ir centrándonos sobre la base que se ha creado en las habilidades más especificas del fútbol. c) Principio de especialización Hace referencia a que cada deporte produce una especialización del sistema visual por lo que todo entrenamiento visual deberá hacer hincapié en esas habilidades especiales especificas. d) Principio de individualización Cada persona tiene unas características especiales por lo que el entrenamiento deberá ser individualizado. e) Principio de variedad La repetición excesiva de sesiones y contenidos, acaban con la motivación del deportista y produce el estancamiento del entrenamiento. Hay que utilizar diferentes métodos de trabajo. f) Principio de modelación Este principio hace referencia a que el entrenamiento visual debe partir de los niveles de la persona y de los niveles de exigencia visual de la competición; es decir hay que entrenar en función de las exigencias de la competición y del estado en que se encuentre el sujeto. g) Principio de progresión Este principio hace referencia a que gradualmente se irán incrementando la carga y la intensidad del entrenamiento. Los variables que definen la dificultad en el entrenamiento visual son: El nivel de participación del sistema visual: mono o binocular. El objeto de fijación: Tamaño de éste, el interés que despierta este objeto, el movimiento del mismo. La duración de la estimulación visual (volumen). El nivel de feedback: Cuanto mayor sea menor dificultad. El número de tareas implicadas: Es decir, si el entrenamiento es solo sensorial, motor o cognitivo. h) Principio de continuidad Para que se produzca mejora en las habilidades visuales, tendrá que ser un entrenamiento continuo. Las sesiones aisladas del entrenamiento no son eficaces. i) Principio de acción inversa Este principio nos dice que al igual que con el entrenamiento se consiguen mejoras en las habilidades visuales, al dejar de entrenar el nivel de estas habilidades disminuye, es decir, los efectos del entrenamiento son reversibles. Fases del entrenamiento visual Partimos de la idea de que el entrenamiento de las habilidades visuales debe estar dentro de la planificación general del deportista. El entrenamiento de las habilidades visuales requiere de unas fases previas a realizar, propuestas por Quevedo y Solé (1997), que serían: Una fase de evaluación de las distintas habilidades visuales del deportista, teniendo en cuenta las características del deporte que practica. Análisis de los resultados obtenidos y su relación con el deporte. Una vez realizados estos pasos previos las fases del entrenamiento serán las siguientes: Entrenamiento visual general: los objetivos de este entrenamiento general son los de reducir las deficiencias y disminuir la fatiga del sistema visual. Entrenamiento visual especifico: En esta fase se trabajan las habilidades visuales que intervienen en la modalidad deportiva de forma concreta, además se suele acercar más a la realidad de éste con acciones motrices propias del mismo. Entrenamiento visual integrado: Ésta es la última fase del entrenamiento, se realiza en el propio campo de juego, para adaptarlo a las características técnicas y tácticas de la práctica deportiva. Ejemplos de ejercicios a realizar para la mejora de las distintas habilidades visuales: En la fase I algunos ejercicios que se pueden realizar de forma individual según Seiderman y Schneider (1995): Se pinta una línea en el suelo, y mientras el futbolista camina sobre ella debe ir leyendo las letras de unos pósters que estarán pegados en las paredes de los dos lados. Sentado frente al televisor extender el brazo y con un dedo sobre los ojos, que debe estar a unos 30 cm del televisor. El ejercicio consiste en fijar la mirada en el dedo mientras somos conscientes de lo que ocurre en el televisor. Sentado, el jugador se fija en un punto de la pared mientras se le proyectan diapositivas a los lados de ese punto. El deportista debe describir las diapositivas sin cambiar la dirección de su mirada. Ejercicios recomendados por París (1991): Movimientos horizontales de los ojos sin mover la cabeza, acentuándolo cuando llegue al limite de un lado; se parpadea y se mantiene un segundo, luego se cambia hacia el otro lado. Lo mismo que el anterior pero en vertical. Movimientos oculares en semicírculo a ambos lados y circulares completos. Movimientos oblicuos. Colocamos un dedo a 30 cm delante nuestro, lo miramos fijamente, luego dejamos de mirarlo y miramos al infinito para volver la vista otra vez hacia el dedo. Otros ejercicios: Enhebrar una aguja, introducir un recambio de bolígrafo en su estructura. En la fase II los ejercicios a realizar pueden ser, según García, Martín y Nieto (1994): Para esta fase algunas habilidades requieren de aparatos que deben ser utilizados en un gabinete optométrico, otras veces los ejercicios de la fase I pueden valer pero adaptados (un poco más específicos a estas habilidades visuales): Agudeza visual dinámica: Se trabajará mediante el rotortrainer, que es un disco que va girando y tiene diferentes láminas con letras, El deportista debe fijarse e identificar que letra ésta viendo. Campo visual: Fradua, (1993), aplicó el siguiente ejercicio: delante de un monitor de 14 pulgadas en el que aparecían distintas trayectorias de una pelota, (el monitor se divide en 6 parcelas) el sujeto sin mover los ojos debía decir la parcela por la que salía la pelota, mientras realizaba esto se iban poniendo diapositivas por detrás y encima del monitor de diferentes situaciones futbolísticas, y el sujeto debía describir éstas sin dejar de ver la trayectoria de salida de la pelota en el monitor, la dificultad se consigue poniendo escenas más complejas y las diapositivas cada vez un poco más arriba. Un aparato llamado Periphral Awareness Tester/ Trainer, que nos mide el tiempo de reacción en el campo periférico y el Acuvisión 1000 también son válidos para entrenar esta habilidad. Motilidad ocular: Colgamos una pelota con letras, de diferentes tamaños, pintadas en el techo y le damos un movimiento de péndulo el deportista sin moverse debe leer las letras. Otro ejercicio consistiría en lanzar una pelota por el aire y dar un grito en el momento en que esta pelota contacte con el suelo. También se puede trabajar con el Acuvisión 1000. Acomodación - convergencia: Se utilizan las llamadas tablas acomodativas, que son dos tablas de 100 letras que están una sujetada por el sujeto y la otra a 5 metros, la tarea consiste en cambiar de la visión cercana a la lejana logrando la nitidez lo más rápidamente posible. Se puede realizar el mismo ejercicio con calendarios. Factores externos: el que más influye en el fútbol es el deslumbramiento que se puede trabajar según París (1991) de la siguiente manera: Colocar una bombilla de 100W (en la fase inicial 60W) a menos de un metro del futbolista, que se queda mirándola 3 segundos, para luego ponerse las palmas de las manos en los ojos con, estos cerrados hasta que se deje de ver la imagen que se veía al cerrar los ojos. Aumentar la exposición a la luz hasta los 15 segundos. Otra forma sería colocarnos a 20 cm de una bombilla de 100W y alternar un segundo mirando y un segundo con los ojos cerrados. Luego se pasa la lampara de un lado a otro y se mira excepto cuando está delante que se cierran los ojos. Para la fase III se utilizan ejercicios adaptados según los ejercicios técnico- tácticos y de condición física, introduciendo la carga visual sin alterar los objetivos del entrenador. Agudeza visual dinámica: con una pelota con letras, p.e; el futbolista las lee a la vez que realiza los ejercicios (p.e. Conducción, control del balón, etc..) Motilidad ocular: Cualquier ejercicio que suponga el seguir el movimiento del balón en el terreno de juego será apropiado para mejorar esta habilidad, si bien sería recomendable que tuvieran que seguir pelotas con diferentes trayectorias. Estereopsis y Binocularidad: Los jugadores efectuarán diferentes tipos de pases a diferentes distancias. Acomodación -convergencia: La pelota tendrá dibujada unas letras que los deportistas deberán identificar a la vez que realizan ejercicios de pases a una distancia de más de 5 metros. Campo visual El jugador se colocará de forma lateral a la portería, mirando un punto fijo, se le pasa un balón y rápidamente si mover la cabeza, detecta al portero y tira a puerta lo más rápidamente posible. 5 jugadores, uno de ellos se coloca un peto, el del medio lleva el balón fijando su visión en la portería sobre la que atacan; efectuar contraataques, debiendo pasar la pelota a la voz de ya sobre el jugador con peto, que va variando su posición. Factores externos (Deslumbramiento): Un jugador se coloca mirando fijamente (durante 5 segundos) a un foco del campo de fútbol, a la voz de ya, se le pasará un balón y rápidamente disparará a portería. Referencias BIELSA, L. (1995)"Manual del usuario de Gafas" Ed. Industrias de óptica S.A, Madrid FRADUA, L, (1997) "La visión del de juego en el futbolista" Ed. Paidotribo, Barcelona GARCÍA, T.; MARTÍN, Y.; NIETO, A.(1993) "Visión deportiva" Suplemento de la Revista gaceta óptica, nº 273. QUEVEDO Y SOLÉ, (1991) "Entrenamiento visual en Baloncesto" Gaceta óptica, nº241, pag10-23, Madrid. QUEVEDO Y SOLÉ (1997), "Visión y deporte: Propuesta de una metodología especifica e integradora", Resumen de las conferencias de las I jornadas internacionales sobre visión y deporte, Madrid. PARÍS, C.(1991) "Cuida tus ojos mejora tú vida". Ed. Oasis S.L., Barcelona. PLOU, P.(1994) "La importancia del sistema visual en la práctica deportiva", Centro de Optometría Internacional, Madrid. RIERA, P.; DOMÍNGUEZ, P.(1991) "Los deportistas de elite recurren al entrenamiento visual", Gaceta óptica nº 238, pag 10-18, Madrid.

lunes, 25 de abril de 2011

Análisis biomecánico - Fútbol .INTEREWSANTE.Lic Javier

Análisis Biomecánico del golpeo de balón en Fútbol Para determinar esta estructura anatómica se deben tener en cuenta, por un lado los aspectos informacionales que intervienen en este gesto e incluso también los aspectos de carácter bioenergético Dentro de los aspectos informacionales encontramos la coordinación oculo-pédica, la coordinación entre la cintura escapular y pélvica, la respuesta pelvis-tronco al movimiento, el equilibrio dinámico, percepción del objeto móvil. Dentro de los aspectos bioenergéticos encontramos la fuerza de contracción excéntrica del miembro inferior y la velocidad de ejecución segmentaría del miembro inferior. La mecánica básica del golpeo del balón se puede dividir en: 1.Marcha 2.Impulsión de la pierna que realiza el golpeo desde una posición retrasada con respecto al tronco hasta una posición adelantada. 3.Pierna de Golpeo 4.Pierna de Apoyo 5.Traslado en forma relajada, después del golpeo del balón de la pierna adelantada con una acción de frenado. La mecánica del golpeo del balón implica la utilización de una cadena cinética implicada en el pie, la cual suele corresponder, y tiene cierta similitud con el modelo de marcha o carrera, aunque se evidencian algunas diferencias, la más notable es la participación del miembro que esta en apoyo, el cual desacelera y estabiliza la cadera impidiendo que el cuerpo se desplace hacia delante. Las articulaciones del tobillo y del pie, contribuyen en el control y determinan el ángulo de contacto que incidirá en la dirección del balón. También han de considerarse que los principios biomecánicos más importantes que afecta el golpeo del balón son los momentos de fuerza para acelerar el pie tras el movimiento angular de la rodilla y la tibia, del movimiento, del contramovimiento y del equilibrio, tanto estático como dinámico. Fase 1: La Marcha o Carrera La extremidad inferior esta dedicada a la carga y la de ambulación. Dentro de la marcha encontraremos 2 fases, como lo son la fase postural y la fase de oscilación, la cuales alternativamente nos proporcionan lo que conocemos como marcha. En un jugador de football que esta en constante movimiento (como es el caso que se estudia), éste no solo va a ampliar su base de sustentación (como también puede reducirla), sino que un factor aun mas importante es el centro de gravedad en el cuerpo, el cual en la marcha normal no oscila a las de 5 cm., este controlado conforme avanza el cuerpo y se toma en relación a la 1 vértebra sacra. El tronco, siendo la porción más pesada y grande, su estructura permitirá soportar la cabeza y los miembros tanto superiores como inferiores, permitiendo mantener la postura. La pelvis y el tronco se desplazan en sentido lateral hacia el lado del pero y lo concentra en la cadera y esta estabiliza el movimiento mediante la acción del glúteo medio. Durante la fase de oscilación la articulación de la cadera de la pierna opuesta actúa como fulcro para la rotación. Cuando ocurre el choque del talón: el pie el mayor efecto lo tiene el tibial anterior, el cual atrae hacia arriba el dorso del pie, permitiendo que de esta manera el talón (calcáneo) sea lo primero que entre en contacto con el suelo. El extensor común de los dedos con el extensor propio del dedo gordo, ayudan a atraer el pie en flexión dorsal. Cuando el pie se coloca totalmente sobre la superficie plana, los dorsiflexores del pie (tibial anterior, extensor común de los dedos y extensor propio del dedo gordo), permiten que el pie se mueva hacia a la flexión plantar mediante el alargamiento excéntrico (contracción excéntrica). El cuadriceps se contrae para mantener estable la rodilla, puesto que en condiciones normales esta no es recta. Durante esta fase del desplazamiento el peso queda encargado sobre cada una de las caderas correspondientemente, el glúteo medio es el encargado de permitir la abducción. El impulso luego que el pie se encuentra apoyado en el suelo, corresponde a la articulación metatarsofalángica del dedo gordo, y que esta realice una hiperextensión. En la articulación de la rodilla, los músculos gemelos, sóleo y plantar delgado son vitales para el impulso, elevando el calcáneo desde su parte posterior y de esta manera quedar apoyado solo en la cabeza de los metatarsianos, generando como tal el impulso. El trabajo muscular en este momento del miembro superior pueden ser utilizados como balancín, con algunos movimientos torsionales de la parte superior del tronco. El movimiento pendular es sincronizado entre el torso, las caderas y piernas. El movimiento de los brazos debe ser paralelo al torso, con un levo ángulo convergente hacia el centro del cuerpo. Los brazos deben estar relajados en todo momento. La mano debe estar suelta, pero no floja. Si está floja, se genera tensión adicional por el sacudido de las manos esto causa acortamiento del paso y pérdida de impulso. El sobre balanceo posterior del brazo no sólo causa ese desequilibrio y desplazamiento del centro de gravedad del cuerpo, sino también el acortamiento de los pasos de marcha. Fase 2: Impulsión de la pierna que realiza el golpeo desde una posición retrasada con respecto al tronco hasta una posición adelantada. Una vez que la marcha es constante, el jugador procede a mantener una pierna en estado de apoyo mientras que la otra la mantendrá retrasada con respecto al tronco, de esta manera consigue mucho más impulso y fuerza para aplicar al balón. En la articulación de la cadera de la pierna de apoyo el mayor trabajo muscular corresponde al glúteo medio en el cual descansará en este momento la mayor parte el peso. La pierna de poyo se mantiene en extensión completa, realizando una gran función el cuadriceps crural, y el recto anterior colabora con la flexión de la cadera, la cual permite estabilizar la posición de la pierna. Debido a que (tomando como referencia la imagen), para tener mayor estabilidad el jugador se apoya en el talón (calcáneo), el pie se encuentra en flexión dorsal, trabajando de esta manera el tibial anterior, flexor común de los dedos, y flexor propio del dedo gordo. Adicionalmente los músculos posteriores de la pierna (tríceps sural) realizaran una contracción isométrica, para dar mayor estabilidad al movimiento. La pierna con la cual se realiza el golpe al balón se encuentra en extensión (mucho mas retrasada con respecto al tronco), así el glúteo mayor, permite este movimiento, y con la ayuda de los isquiotibiales se permite flexionarla pierna a su vez sobre la cadera. El pie correspondiente con esta pierna se encuentra en flexión plantar, lo que permite suponer que aunque el mayor trabajo se encuentra en la parte posterior (tríceps sural), la parte anterior de la pierna (tibial anterior) también realiza una contracción isométrica de manera de estabilizar el movimiento, y permitir mayor eficacia a la hora del golpe. Los músculos de la parte anterior del muslo (cuadriceps) trabajaran en conjunto con los extensores de cadera, sobre todo e recto anterior. El sartorio, pectíneo y tensor de la fascia lata, junto con el glúteo medio, ayudara a mantener y realizar la abducción de cadera. Todos los flexores de cadera tienen acciones secundarias, componentes de aducción, abducción o de rotación externa-interna, de forma que desde este pinto de vista se pueden clasificar en dos grupos: En el primer grupo se incluyen los haces anteriores de los glúteos menor y mediano y el tensor de la fascia lata: son los flexores-abductores-rotadores interno, cuya contracción aislada es predominante en el juego de fútbol, llevando hacia atrás la cadera, separándola del cuerpo para no chocar a la hora del retorno y la rotación interna, separando aun más de la línea media. En el segundo grupo muscular se incluyen el psoas, el pectíneo y el aductor mediano, que realiza un movimiento de flexión-aducción-rotación externa. La posición que adopta el jugador de fútbol cuando la pierna de golpeo adopta la posición adelantada con respecto al cuerpo. Durante la flexión directa, como ocurre en la marcha, es necesario que ambos grupos realicen una contracción antagonista-sinergista equilibrada. La flexión-aducción-rotación interna necesita que predominen los aductores y el tensor de la fascia lata, así como los glúteos menor y mediano en calidad de rotadores internos. Cuando la pelvis esta en apoyo unilateral, el equilibrio transversal se asegura únicamente mediante la acción de los abductores del lado de apoyo: solicitando por el peso del cuerpo aplicado al centro de gravedad, la pelvis tiene a bascular en torno a la cadera que carga. En este caso se puede considerar a la cadera como una palanca de 1 genero , cuyo punto de apoyo esta constituido por la cadera que carga, la resistencia por el peso del cuerpo y la potencia por la fuerza del glúteo mediano aplicada a la fosa iliaca antero superior. accesoriamente a los glúteos, también en el apoyo unilateral de la cadera, cuentan con la ayuda del tensor de la fascia lata. En la posición adelantada, es decir cuando se tiene la flexión acentuada de la cadera, el piramidal modifica su acción, mientras que en alineación normal es rotador externo-flexor-abductor, en flexión acentuada se convierte en rotador interno-extensor-abductor. La utilización de energía elástica de los músculos flexores de la cadera y de los extensores de la rodilla de la pierna es un factor importante que condiciona la eficacia del golpeo del balón. A partir de esta posición, ahora, la pierna con la cual se ejecuta el movimiento, realizando una extensión de la rodilla principalmente, conjuntamente con la cadera, realizado por el cuadriceps en todas sus partes (vasto interno, externo, recto anterior y crural). La contracción concéntrica del psoas iliaco permite la atracción de todo el miembro desde la posición atrasada, hasta ahora una adelantada. Al entrar en contacto el pie con el balón, éste realiza una contracción isométrica del músculo pédio del pie, y de esta manera golpea al balón desde su cara dorsal. El golpe al balón también puede realizarse con el arco interno del pie, y de esta manera se obtiene mayor estabilidad por la fuerza contenida en el primer metatarsiano y los huesos del tarso. Bibliografía Exploración Física de la Columna Vertebral y las Extremidades. Dr. Stanley Hoppenfeld. Editorial El Manual Moderno. “Capitulo 5: Exploración de la marcha” Fisiología Articular. A.I. Kapandji. Editorial Médica Panamericana. Maloine. “Miembro superior y Miembro inferior”. “Volumen 1 y 2.” Pruebas Funcionales Musculares. Daniels- Worthinghanm`s. Editorial Marban. 6ta Edición Glem Thompson. Kinesiología Estructural. Editorial Interamericana. 8va Edición. Músculos y pruebas funcionales. H.O. Kendall, F.P. Kendall. Editorial Jims. Barcelona Karla Figuera Fisioterapeuta Venezuela